Arte & Cultura

EXPOSICIÓN: VIAJE A LA QUEBRADA

En esta exposición la magia cósmica impresa en milenarios geoglífos, rígidos testimonios dejados por nuestros ancestros o por la generosa naturaleza que han donado espacios de esta magnitud.

 

José Carlos Orrillo fotógrafo y artista visual viene trabajando este proyecto fotográfico desde el verano del 2011,en la Quebrada de Santo Domingo, provincia de Trujillo, La Libertad, como homenaje a esta zona arqueológica intangible, muy mística y repleta de montañas rocosas, con la cual mantiene una larga relación afectiva.

“Quebrada de Santo Domingo, está expuesta al impacto ambiental del Proyecto Chavimochic y en la actualidad es invadida por mafias traficantes de terrenos, que creen que hay oro o cosas de valor en esa área, que esta vulnerable en riesgo de desaparición. Este lugar me lo enseño un amigo y el proyecto me está tomando casi 3 años. La última vez que estuve fue en Junio. Esta exactamente en el límite entre el desierto y el valle Moche.” Afirmó José Carlos.

Orrillo, con fina sensibilidad, capta la diversidad de formas y tonos en la gama del marrón que le entrega el desierto, matices contrapuestos con un cielo azul intenso de tonalidades propias que sirven como marco de fondo. Las mágicas cumbres andinas se contraponen en nudos cordilleranos de diferente altura, en ascenso constante en busca de los Apus milenarios inmersos en un espacio infinito.

Nanda Leonardini, Doctora en Historia del Arte, nos hace un acercamiento a la muestra del artista: “Esta atracción por los espacios ancestrales es ya un sello distintivo en la estética de Orrillo. Resulta por ello pertinente establecer una conexión formal entre su proyecto anterior, Guardianes, y la serie Viaje a la Quebrada. Si bien en ambos trabajos se percibe un intento por acercarse a la vida secreta que palpita en el paisaje, en el primer caso el fotógrafo utiliza la simetría y frontalidad de las imágenes en espejo para obtener una nueva imagen y emular así los patrones de construcción visual del arte prehispánico.”

“Por el contrario, en Viaje a la Quebrada -continúa Nanda Leonardini-Orrillo nos presenta imágenes captadas directamente en un entorno mágico, donde la luz, la coloración rojiza de los minerales y la profundidad enigmática de los cerros, nos transportan a un territorio atemporal, un reino de silencio y contemplación mística, que parece recordarnos que toda la tierra es un espejo sagrado.”

Las exploraciones visuales del fotógrafo han corroborado, que la ilegal invasión a la Quebrada Santo Domingo continúa, lenta pero constante. Orrillo nos cuenta que, ya han sido destruidos varios geoglífos-y en el proyecto se ve que él trató de arreglarlos-, con lo que mancillan hoy un territorio que fue honrado y respetado por nuestros ancestros desde el origen de los tiempos.

La fotografía representativa de la muestra es un autorretrato y la varita que tiene es lo que acostumbra llevar a sus cultos o rituales que realiza. Aquí debemos encontrar el sentido último y urgente de la serie de las ofrendas fotografiadas por Orrillo: se trata del registro de sencillos actos rituales de gratitud y despedida, realizados por el artista, hacia un espacio sagrado que quizás ya no exista más.

Las fotografías de José Carlos Orrillo, además de la belleza y sensibilidad que guarda en este momento, se convierten en un testimonio de primera línea al registrar y denunciar la fragilidad por la que atraviesan varios de nuestros más bellos recursos nacionales y culturales.

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